"Una Venganza Mortal"; V.E. Schwab


Una venganza mortal

La bilogía (o trilogía, dependiendo del humor de la autora) de los Villanos concluye con una historia rica, compleja y cargada de personajes oscuros y memorables. Simplemente espectacular. 

La prolificidad de Victoria Schwab es innegable: en menos de diez años, ha publicado diecisiete libros de gran variedad, entre los que se incluyen la bilogía de “Los Monstruos de Verity” y la trilogía de “Una Magia Más Oscura”. No obstante, las obras de ella que más han resonado conmigo son la bilogía compuesta por "Vicious" (traducido al español como “Una Obsesión Perversa”) y "Vengeful" (traducida como “Una Venganza Mortal”). Los dos libros cuentan de manera no lineal una historia oscura, adulta y plagada de personajes sin brújula moral, que constantemente diluyen las líneas entre el bien y el mal. Según la autora, estos son sus libros más personales, en los que no se fija en la audiencia que espera sus libros, sino que deja que su instinto y sus preferencias personales determinen el tono de la historia. 

El año pasado, gracias a la suerte, tuve la oportunidad de hablar una hora entera con ella, y lo que me quedó en la memoria es el comentario particular que hizo sobre “Una Venganza Mortal”: que tuvo que reescribirlo de cero en un par de meses. Creo que es sumamente destacable que, tras un esfuerzo tan extremo, que podría haber terminado de manera catastrófica, el resultado es en realidad el mejor libro que he leído de ella. 

“Una Venganza Mortal” es perfecto en casi todos sus aspectos. Es la continuación de “Una Obsesión Perversa”, la historia de dos hombres con superpoderes que, tras un malentendido que involucra la muerte de un ser querido, terminaron enemistados de por vida. La historia quedó bien terminada en el primer libro, y a pesar de que, técnicamente, esta continuación es innecesaria, creo que es superior a su predecesor.

Como siempre, la prosa de Schwab es poéticamente simple. Es una de las pocas autoras capaces de encontrar ese punto de cocción perfecto para sus libros: sus descripciones no son muy detalladas, pero usan las palabras suficientes para pintar imágenes sensoriales sumamente vivaces y creativas. La habilidad de la autora, entrenada en más de quince libros, se ve también en la inteligente narrativa no lineal del libro, que salta entre el pasado y el futuro de muchos personajes distintos constantemente. 

Lo que me parece más interesante de la mayoría de los libros de Schwab que he leído, sin embargo, es el hecho de que sus personajes son lo más fuerte. Y no me refiero solo a que están bien construidos, sino que son en todo momento la fuerza que mueve la dirección de la trama. No es como la mayoría de las historias fantásticas, donde hay ejércitos enormes y sí o sí los protagonistas tienen que encontrar ciertos objetos mágicos para salvar al mundo entero. No, Schwab cuenta historias personales, pequeñas. Podría haber hecho algo masivo con el mundo que crea en estos libros, donde las experiencias cercanas a la muerte resultan en el desarrollo de superpoderes, pero eligió contar la historia de dos personas normales, obsesivas, que forman una enemistad enfermiza a lo largo de los años. Debido a esto, la bilogía se sale de las casillas clásicas de los tópicos de la fantasía. 

Obviamente, ningún autor puede lograr esto sin crear primero personajes redondos. Schwab hace esto en casi todos los casos, especialmente con los personajes que ya conocemos de “Una Obsesión Perversa”: Victor Vale, Eli Ever y Sidney Clarke. El centro del libro anterior, claramente, fue Victor, y en este, su punto de vista se ve algo reducido en favor de un protagonismo más grande para Eli, su archienemigo, y Sidney. Los capítulos de Eli que mostraban su pasado se destacan por lejos como lo mejor del libro. Por otro lado, la subtrama de Sidney es profundamente personal, y fue muy interesante leer al personaje y todos sus conflictos internos, provocados en parte por uno de los dos grandes personajes nuevos. 

Aquí es donde el libro me pareció un poco más débil. Hay dos personajes que son introducidos en “Una Venganza Mortal” y que juegan un rol clave en la historia. El principal es Marcella Morgan, una esposa de un mafioso que, después de que este intenta asesinarla, desarrolla un destructivo y horroroso poder, y se propone la venganza total. Luego está June, una misteriosa cambiaformas que ha perdido el sentido de su identidad y, por casualidad, empieza a formar una amistad con Sidney. Lo que me ocurrió con estos personajes es que, en el caso de Marcella, es demasiado malvada. Schwab la describe en varias entrevistas como la personificación de la rabia femenina, como la rebelión totalmente destructiva de alguien que siempre fue oprimida, pero esto termina quitándole su factor humano, algo presente en todos los personajes de esta bilogía, por más cuestionable que sean sus sentidos de la moral. Hasta Victor tiene sus momentos cálidos. En cambio, Marcella es una simple máquina de matar que, en consecuencia, termina siendo un personaje algo superficial. En el caso de June, el problema es más simple: necesito saber más de ella. Siento que el libro deja demasiado en las sombras cuando se trata de su personaje. 

No obstante, esto último no creo que sea un problema muy grande. El final es sumamente ambiguo, y da pistas muy claras sobre la posibilidad de un tercer libro de la saga, en el cual espero que, en caso de ser escrito, Victoria explore el pasado de June y por qué es como es. 

En conclusión, “Una Venganza Mortal” es una continuación increíble a “Una Obsesión Perversa”, y a pesar de que la introducción de nuevos personajes termina siendo algo débil, es una expansión satisfactoria del universo de los EO. 

(Además, nunca le voy a decir que no a más Victor Vale)

9.5/10

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